El espejo refleja una imagen
diferente de mi.
El sentimiento es frío y solitario
pero aún puedo respirar.
La sencillez de mi cuerpo
atormentado por el reflejo
equivoco del ser que escondido
dentro del cristal, me llama.
No puedo resistirme,
intento lo imposible para
despegar de el.
Mi otro yo,
Juega con mi mente ingenua,
lucho con toda mis fuerzas
Como ayer, como hoy
Como siempre,
Llega la noche y me despojo
de mi otro yo y lo dejo morir.
Entre suplicas y llanto
despedazo el espejo y
regreso a mi lecho donde yo
vuelvo a ser, solo yo…
María Isabel Ascanio.
d/reservados 2012.

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